
20.11.10
15.11.10
9.11.10
El joven rey Arturo fue sorprendido y apresado por el monarca del reino vecino mientras cazaba furtivamente en sus bosques. El rey pudo haberlo matado en el acto, pues tal era el castigo para quienes violaban las leyes de la propiedad, pero se conmovió ante la juventud y la simpatía de Arturo y le ofreció la libertad, siempre y cuando, en el plazo de un año, hallara la respuesta a una pregunta difícil.
La pregunta era: ¿Qué quiere realmente la mujer?
Semejante pregunta dejaría perplejo hasta al hombre más sabio y al jóven Arturo le pareció imposible contestarla. Con todo, aquello era mejor que morir ahorcado, de modo que regresó a su reino y empezó a interrogar a la gente: a la princesa, a la reina, a las prostitutas, a los monjes, a los sabios y al bufón de la corte. En suma, a todos, pero nadie le pudo dar una respuesta convincente. Eso sí, todos le aconsejaron que consultara a la vieja bruja, pues sólo ella sabría la respuesta.
El precio sería alto, ya que la vieja bruja era famosa en todo el reino por el precio exorbitante que cobraba por sus servicios. Llegó el último día del año convenido y Arturo no tuvo más remedio que consultar a la hechicera. Ella accedió a darle una respuesta satisfactoria a condición de que primero aceptara el precio: Ella quería casarse con Gawain, el caballero más noble de la Mesa Redonda y el íntimo amigo de Arturo. El jóven Arturo la miro horrorizado: Era jorobada y feísima, tenia un solo diente, despedía un hedor que daba náuseas, hacía ruidos obscenos... Nunca se había topado con una criatura tan repugnante. Se acobardó ante la perspectiva de pedirle a su amigo de toda la vida que asumiera por él esa carga terrible. No obstante, al enterarse del pacto propuesto, Gawain afirmó que no era un sacrificio excesivo a cambio de la vida de su compañero y la preservación de la Mesa Redonda. Se anunció la boda y la vieja bruja, con su sabiduría infernal, dijo: Lo que realmente quiere la mujer es ¡ser la soberana de su propia vida!
Todos supieron al instante que la hechicera había dicho una gran verdad y que el jóven rey Arturo estaría a salvo. Así fue: Al oír la respuesta, el monarca vecino le devolvió la libertad. Pero menuda boda fue aquella: Asistió la corte en pleno y nadie se sintió más desgarrado entre el alivio y la angustia, que el propio Arturo. Gawain se mostró cortés, gentil y respetuoso. La vieja bruja hizo gala de sus peores modales, engulló la comida directamente del plato sin usar los cubiertos, emitió ruidos y olores espantosos. Llegó la noche de bodas: ¡Cuando Gawain, ya preparado para ir al lecho nupcial aguardaba a que su esposa se reuniera con él, ella apareció con el aspecto de la doncella más hermosa que un hombre desearía ver!
Gawain quedó estupefacto y le preguntó qué había sucedido. La jóven respondió que como había sido cortés con ella, la mitad del tiempo se presentaría con su aspecto horrible y la otra mitad con su aspecto atractivo.
¿Cuál prefería para el día y cuál para la noche? ¡Qué pregunta cruel...!
Gawain se apresuró a hacer cálculos. ¿Quería tener durante el día a una joven adorable para exhibirla ante sus amigos y por las noches en la privacidad de su alcoba a una bruja espantosa? ¿O prefería tener de día a una bruja y a una joven hermosa en los momentos íntimos de su vida conyugal?
¿Ustedes qué hubieran preferido... qué hubieran elegido?
La elección que hizo Gawain está más abajo, pero antes de leerla tomen su decisión...
El noble Gawain replicó que la dejaría elegir por sí misma. Al oír esto, ella le anunció que sería una hermosa dama de día y de noche, porque él la había respetado y le había permitido ser dueña de su vida.
¿Linda historia, no?
PERO AHORA VIENE LO MAS IMPORTANTE: ¿Cuál es la Moraleja?
LA MORALEJA ES QUE NO IMPORTA SI LA MUJER ES BONITA O FEA, EN EL FONDO SIEMPRE ES UNA BRUJA.
4.11.10
Enseñar a pensar
Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:
Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de ponerle un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba rotundamente que su respuesta era absolutamente acertada.
Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.
Leí la pregunta del examen y decía: Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro.
El estudiante había respondido: Llevo el barómetro a la azotea del edificio y le ató una cuerda muy larga. Lo descuelgo hasta la base del edificio, marco y mido. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.
Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.
Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudio, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.
Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.
Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada.
Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía muchas respuestas al problema.
Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara.
En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: Tomo el barómetro y lo lanzo al suelo desde la azotea del edificio, calculo el tiempo de caída con un cronometro. Después se aplica la formula altura = 0,5 por A por t^2. Y así obtenemos la altura del edificio.
En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dió la nota mas alta.
Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta: "Bueno," respondió, "hay muchas maneras, por ejemplo: tomas el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio."
Perfecto, le dije, ¿y de otra manera?
"Si," contestó, "éste es un procedimiento muy básico para medir la altura de un edificio, pero también sirve. En este método, tomas el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el número de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro está a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio. En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su período de precesión.
"En fin," concluyó, "existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea tomar el barómetro y golpear con él la puerta de la casa del portero. Cuando abra, decirle: 'Señor portero, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo'."
En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares) evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.
El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de física en 1922, mas conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica.
Al márgen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia es que LE HABÍAN ENSEÑADO A PENSAR.
Al márgen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia es que LE HABÍAN ENSEÑADO A PENSAR.
Por cierto, para los escépticos, esta historia es absolutamente verídica.
Aprendamos a pensar, hay mil soluciones para un mismo problema,
pero lo realmente interesante, lo auténticamente genial es elegir
la solución más práctica y rápida, de forma que podamos
acabar con el problema de raíz...
y dedicarnos a solucionar
OTROS problemas.
30.10.10
Cien frases del buen colombiano, ¿las ha oído o dicho alguna vez?
1. A mi me gustan las cuentas claras y el chocolate espeso
2. Uno no es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo
3. Píntemela a ver y yo le digo cuantos pares son tres moscas
4. Ni que estuvieramos bravos
5. Durmió conmigo anoche o que, que no saluda
6. Hum, pero si esos dos son uña y mugre
7. Me la puso de pa´rriba
8. Que se va de playa, ¿no?
9. Hum, sobese que no hay pomada
10. Tengo un filo que si me agacho me corto
11. ¿Está que se las pela?
12. Y de principio que desea garbanzo o arveja
13. ¡Quite d íai!
14. Bueno se me van bajando del bus aquí todos
15. ¿Quien pidió pollo?
16. ¿Que hay pa´hacer? Pues empanadas que es lo que más se vende
17. ¡Ay no se me coloque asi!
18. Nanay cucas
19. Esto está más largo que una semana sin carne
20. Vayase por la sombrita
21. Hum, lo visto pero no lo alimento
22. Hum... comete alguito
23. Uy se ve que se toma la sopita
24. ¿Cómo está? Regular tres cuartos...
25. No, si nos tocó raspar fiesta como hasta las 5 de la mañana
26. Pilas..vengo pidiendo via como toyota nuevo en carretera destapada
27. Me sale lo comido por lo servido.
28. Oiga champion...
29. Eese man baila como un trompo
30. Hum, lo que le diga es mentira
31. ¿Y que? ¿Eso ya está listo?... Obvio si eso ya sale pa´pinturas (o pa´la foto)
32. Tan chistoso usted, ¿es que acaso tomó caldo de payasito?
33. Te vi
34. Uuuuyyyyyyyy se nos creció el enano
35. Dele chancleta
36. Hum, ese huevito quiere sal
37. Eso era puro ria que ria
38. No me abra los ojos que no le voy a echar gotas
39. No me levante las cejas que no voy a pasar por debajo
40. ¡Dichosos los ojos!
41. ¡Me extrana!
42. Milagrazo chinazo
43. ¿Qué se dice gente?
44. Chaos
45. Quiubos
46. Mi hace el favor y le baja al tonito
47. ¿Cómo va el trabajo hermanito? En la lucha, moliendo duro
48. ¡Hay que estar mosca papá!
49. Pa' que, pero ese man tiene madera...
50. Esa hembra está mas arreglada que muchacha de servicio en domingo
51. Porque sabe que hermanito, yo lo tengo entre ojos
52. Oiga usted que come que adivina
53. Hum, usted si mata un marrano a cantaleta, ¿no?
54. Mugre que no mata engorda
55. Lleguemosle a eso hermanito
56. Hum ese man es mas picado que muela de gamín
57. ¿Qu' está haciendo? "Aquí moliendo duro y parejo hermanito..."
58. Oiga sarnido, ¿quá se dice?
59. Uy, ese man si tiene suin
60. Tengo un filin...
61. ¡Jóven aún!
62. El que tiene tienda que la atienda
63. Aquí no se trabaja, ¡pero se goza que da miedo!
64. Usted está MFT, hum, pues miando fuera del tiesto
65. Hum, ya dijo...
66. Hum, no me alegro, ¡pero si me da un fresquito!
67. ¡Ese man está quecha chispas!
68. Hum, es que yo no le he contado, a mi me embiste la tecnología
69. Tengo una miada que me sabe la boca a champaña
70. Esa vieja es mas fea que un carro por debajo
71. Tiene mas patas que un chance
72. Pa' las que sean papa
73. A esta vaina no le cabe un tinto (en transmilleno)
74. Pongase chanclas
75. Tocó almorzar corrientazo
76. A ese man lo dejaron mirando paentro
77. Esa vieja sí que es guapachosa
78. El viejito esta capando cementerio o le pusieron la pijama de madera o lo pusieron achupar gladiolo
79. ¿Cómo se llama tu nombre? ¿dónde vive tu direccion?
80. Sr. taxista, lleveme al centro pero pilas con el muñeco en el taximetro
81. Señoras y señores, en el día de hoy les vengo ofreciendo la promocion de la rica y deliciosa fruna una en doscientos y tres en quinientos para mayor economía lleve seis en mil, el producido de esta venta es para pagar el arriendo ayudar en la comidita de la casa y el colegio de mis otros 8 hermanitos
82. ¿Sumerce se le ofrce algo?
83. Hagase el marica... y así se queda
84. Tome pa' la gaseosa (propina)
85. ¿Mono le limpio el vidrio?
86. Chilla más que un camionado de pollos
87. La cucha y el catano
88. Juega más que gato chiquito
89. Tome cervecita pa' que tenga que orinar
90. Un buen colombiano no orina solo
91. Vecina me da ñapa (vendaje encime etc.)
92. Juemadre, juemichica, jueldiablo y todos los juez que ud. ha escuchado
93. Mujer que no joda es hombre o tiene mozo
94. Jincho pero contento
95. Me eché un motoso
96. Le rompieron la cara y parte del rostro
97. Se rumbiaron a la hija del Felipe ese
98. Le llenaron la barriga de huesitos por andar de patisuelta
99. Indio patirajao
100. Dele forguar a este imeil pa que lo leigan en el ciberespacio
25.10.10
Las telenovelas ayudaron a homogeneizar el idioma español
Por Lucila Sigal. Buenos Aires, 24 oct (EFE)Las telenovelas han hecho grandes aportes a la homogeneización del idioma español al utilizar un lenguaje comprensible para todos los televidentes, dijo hoy a EFE el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha. "Las telenovelas han contribuido mucho a neutralizar, a homogeneizar el español porque utiliza un lenguaje perfectamente inteligible por parte de todos los televidentes", explicó. Sin embargo, en una telenovela mexicana, un joven puede decir con toda naturalidad que va a tomar un "camión" para buscar a una "chava", algo que en boca de un argentino, por ejemplo, sería que va a tomar un "colectivo"para buscar a una "chica". García de la Concha matizó que si bien existen diferencias, todos pueden entender una telenovela porque el significado de los distintos términos "se deduce fácilmente del contexto". "Queremos ver cuáles son las normas de las grandes centrales de doblaje y de producción de estas series (...) Este tema está en estrecha relación con lo que llamamos la transversalidad del español, una lengua en la que todos podamos entendernos", subrayó. El académico español viajó a Buenos Aires para presentar el III Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebrará entre el 10 y el 13 de noviembre de 2004 en la ciudad de Rosario, a unos 300 kilómetros al norte de la capital argentina. García de la Concha también habló de los efectos sobre el idioma español de la emigración hispana a los Estados Unidos y fue contundente al decir que el famoso "spanglish" es un "mito comercial". "Es una lengua de laboratorio (...). Lo que sí existe es lo que se llama un fenómeno conocido en el mundo de la lingüística que es el de lenguas en contacto. Un idioma convive con otro y se están influyendo mutuamente", destacó. "Pero esa mezcla es absolutamente variada porque no es la misma la del Bronx de Nueva York que la de Chicago o la de California. Son completamente distintas y son mudables porque esa persona a medida que vaya conociendo el idioma irá perfeccionando su inglés y se convertirá en un bilingüe", agregó. Explicó que este fenómeno también se aplica al llamado "portuñol", es decir, la mezcla entre el español y el portugués. Por otro lado, García de la Concha dijo que otra situación de lenguas en contacto se da entre las indígenas y el español, donde éste último es utilizado como el idioma común a todos. "Muchas de las comunidades indígenas utilizan el español para entenderse entre sí (...). Los grupos de las 21 lenguas mayas, de la familia maya, que se hablan en Guatemala, por ejemplo, utilizan como lenguaje común al español", recordó. "En el plano de los estudiosos es una relación óptima porque los primeros especialistas en lenguas indígenas de América son académicos de la lengua española en las mismas comunidades", agregó. Con respecto a la presencia en internet, el director de la Real Academia Española reconoció que el español va por detrás de lenguas como el inglés y el francés, un idioma hablado por muchos menos de los 400 millones de hispanohablantes del mundo. "El motivo es que los pueblos iberoamericanos han llegado tarde a la revolución tecnológica, pero el índice de crecimiento muestra una curva ascendente", señaló García de la Concha. Por otra parte, el académico reconoció que el "inglés es una lengua dominante, que ocupa amplísimos espacios en el campo de la comunicación tecnológica, científica, del comercio, de las finanzas y eso hace que parezca que están avasallando". Pero "el español es un organismo vivo y, como tal, tiene salud y después pequeños catarros. Es una lengua en expansión, como es clarísimo hacia los Estados Unidos y Brasil", indicó. Para García de la Concha, cada hispanohablante debe ser responsable de su contribución al patrimonio común del español, que constituye una parte central de la identidad de los pueblos. "Más que un problema del español, habría que hablar de problema de los hispanohablantes y el sentido del empobrecimiento de uso que hacen de ese patrimonio riquísimo, acumulado a lo largo de siglos", concluyó.
6.10.10
Voces del uso periodístico actual
Por: José Perona Jesús Ferrero
La Verdad, 15 de febrero del 2004
La aparición del Nuevo diccionario de voces de uso del español actual, (Editorial Arco/Libros, S.L., Madrid, 2003) de Manuel Alvar Ezquerra, continuación del anterior de 1994, es un inventario impagable de la forma en que los periódicos más importantes de España y de algunos de los más importantes de Hispanoamérica nombraron el mundo de finales del siglo XX. El volumen, de 1.371 páginas, recoge 23.604 citas de palabras usadas en la prensa en más de cinco ocasiones como mínimo, palabras que se definen brevemente. No es un diccionario alternativo del Diccionario de la Real Academia Española, sino, como indica su autor, complementario. Prueba de ello es el índice de 1.286 de palabras y acepciones que se han incorporado al diccionario académico desde la primera edición de 1994.
Leyendo por encima la inmensa base de datos que contiene el libro, cabe resaltar la cantidad de palabras compuestas, una de las formas que tiene la lengua española para crear neologismos. Destacan por su amplitud las palabras que empiezan por los elementos compositivos y prefijos: auto-, bio-, ciber-, eco-, euro-, neo-, pseudo/seudo-, psico-, anti-, hipe -, in- inter -, mega-, micro-, mini-, pos/post-, pre-, pro-, re-, semi-, super-, ultra- etc.
De muestra, un botón. Las palabras compuestas por el prefijo anti– ocupan 50 páginas a doble columna y abarcan una gama infinita de estar en el mundo a la contra, mucho más allá de su primigenio uso médico:
Leyendo por encima la inmensa base de datos que contiene el libro, cabe resaltar la cantidad de palabras compuestas, una de las formas que tiene la lengua española para crear neologismos. Destacan por su amplitud las palabras que empiezan por los elementos compositivos y prefijos: auto-, bio-, ciber-, eco-, euro-, neo-, pseudo/seudo-, psico-, anti-, hipe -, in- inter -, mega-, micro-, mini-, pos/post-, pre-, pro-, re-, semi-, super-, ultra- etc.
De muestra, un botón. Las palabras compuestas por el prefijo anti– ocupan 50 páginas a doble columna y abarcan una gama infinita de estar en el mundo a la contra, mucho más allá de su primigenio uso médico:
antiabertzale
antiaborto
antiactriz
antialcalde
antiamericano
antiárabe
antiatlantista
antiautovía
antibakalao
antibelicismo
antiborbónico
anti buen rollo
antiburgués
antiburocrático
anticaca
anticacos
anticapitalista
anticaprichista
anticarisma
anticastellano
anticastrista
anticatalán
anticaza
antichino
anticiencia
anticinematográfico
antiClinton
anticoche
anticolonialismo
anticomercial
anticonstitucional
anticultural
antidogmático
No menos extensa es la nómina de anglicismos. Dado que el diccionario recoge las palabras de las páginas de la prensa referidas al automovilismo (aquaplaning, break), los negocios (business center, call girl), el cine (hardcore,making off), los viajes (superpex, conmuter), etc. e incorpora a su inventario revistas de decoración, de cosmética, de modas, de medicina, de tráfico, de psicopediatría, de naturaleza, amén de las páginas especializadas de los periódicos, los anglicismos abundan. Y puesto que es un diccionario de uso urbano (por eso aparecen palabras como cinturón rojo, downtown, macrociudad, macrourbe, megaciudad, megaurbe, superurbe, midtown, skyline, urbanícola, urbicidio, zona residencial), no es extraño. En la mayoría de los casos, los nuevos objetos, las nuevas enfermedades, las nuevas modas, vienen de la metrópoli imperial y como sucedió en otro tiempo con los arabismos o los galicismos, pasará mucho tiempo antes de que los anglicismos se adapten a la fonética española o se pierdan como nombres de modas transitorias. Así se explican los numerosos anglicismos del lenguaje de la informática (encriptar, enrutador, intranet, extranet, frame, genechip, groupware, i-worm), del deporte, especialmente del golf y del tenis (ace, bowling, break, fair-play, fly-surf, fourball, grand slam, greensome, hat trick, lob, major, paddle, play off,swing, wrestling), de los deportes de nieve (boarder cross, carving, snowcar) y del mar (round robin), la música moderna (rap, rave, rhythm and blues, scratch, smahsh house, thrash), de la economía y la bolsa (rating, chartista), de la ropa (burka, t-shirt), la moda (casual, gypsy-chic, street-fashion, victim-fashion) y los tejidos (camel, elastane, hot-pants, lúrex, tindari, tweed), de los sentimientos (feeling) de las patentes, de la televisión, del cine, de las nuevas marcas comerciales.
Otras palabras de uso recogidas en este diccionario y todavía no incluidasen el DRAE son grammy, mueble bar, alcaldable, reposabrazos, teletrabajo, fotorreportaje, genómico, mundialización, emilio (e-mail), así como numerosos arabismos presentes en la prensa y en la calle desde la Guerra del Golfo y desde la aparición en España de la nueva emigración de origen africano. Estamos, pues, ante un neoespañol, según la definición de Lázaro Carreter. Un español apresurado, urbano, propio de clases medias que, casi sin excepción, han abandonado u olvidado las ruralia, las voces tradicionales del campo y de la primera industrialización. Un español periodístico, trufado de anglicismos, a veces necesarios, a veces no, que necesita, tanto para las noticias como para los comentarios, nuevas palabras. Nuevas palabras que marcan una especie de aroma de la época: la construcción de la nueva Europa, las nuevas tendencias sociales del ocio y del turismo (acampada, botellón, burro taxi, motoesquí, turismo de aventura, turismo ecológico, turismo médico), el prestigio medioambiental (autosostenible, biocultivo, corredor verde, ecotasa, reserva natural), el retorno a la ecología (ecobús, ecodesarrollo, trekking, verde), el respeto por los demás (comercio justo), el impacto de la electrónica y las nuevas tecnologías (acelerador lineal, browser, chat, comecocos, conectividad, digitalizar, mensaje electrónico, e-commerce, edificio inteligente, infojerga, internauta), la preocupación por el cuerpo y la enfermedad (body building, cuerpo danone), la fascinación por los dinosaurios (la dinosauriomanía), las nuevas profesiones (nursera), las relaciones laborales (contrato basura), etc.
Al mismo tiempo, se crean, mediante elementos compositivos y prefijos, sustantivos y adjetivos para el debate, la descalificación, la admiración, la crítica. No hay político o personaje público (que sale en televisión) que no tenga su adjetivo (calificativo o descalificativo), y así nos encontramos con:
aboterado
agatizar
alanismanía
anguitista
buñuelesco
landismo
manzanesco
maragalliano
menemismo
versacesco
yelsinista o felipanco
giliada
mandagüévico
pinochear
polancomaquia
pujolandia
roldanizar
tejerada
Ni club de fútbol (carbayón, madridismo, pepinero, periquito, pucelano, vikingo, zaragocista). Ni moda social (madre de alquiler, swinger). Ni lo que se llama fenómeno sociológico (antisistema, insumiso, okupar, baby boom). Este diccionario, a medio camino entre los diccionarios especializados de lenguas técnicas y científicas y el diccionario de la RAE es un síntoma de que lo que se llama español urbano entra en una nueva fase: la estandarización del léxico periodístico de todo el ámbito de la lengua española.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






