Cuando era chiquita mis únicas preocupaciones eran: llegar a tiempo para ver mis novelas (léase: grande pá, chiquititas y reina en colores), rogar para que mis viejos me traigan una golosina después del laburo y completar el álbum de figuritas del momento (porque tuve varios). Ahora en cambio, mis preocupaciones se multiplicaron ASOMBROSAMENTE y, por más que avanzo, no dejo de ser una persona inconstante que encima les transmite sus propias demencias a los demás y seguramente no los dejo vivir en paz. Pero bueno, así soy yo: medio neurótica, y conviven en mi mil contradicciones que trato de equilibrar, juro, pero no es tan fácil.1.6.09
Capítulo IV
Cuando era chiquita mis únicas preocupaciones eran: llegar a tiempo para ver mis novelas (léase: grande pá, chiquititas y reina en colores), rogar para que mis viejos me traigan una golosina después del laburo y completar el álbum de figuritas del momento (porque tuve varios). Ahora en cambio, mis preocupaciones se multiplicaron ASOMBROSAMENTE y, por más que avanzo, no dejo de ser una persona inconstante que encima les transmite sus propias demencias a los demás y seguramente no los dejo vivir en paz. Pero bueno, así soy yo: medio neurótica, y conviven en mi mil contradicciones que trato de equilibrar, juro, pero no es tan fácil.30.5.09
28.5.09
Hay recuerdos que no voy a olvidar
Querido diario,Hoy venía caminando por la calle llendo al gimnasio cuando, inevitablemente, me acordé. Me acordé de aquella noche, cuatro años atrás, en el eterno Paseo del Sol, en la que estaba con mis amigas haciendo *face* (porque no hacés otra cosa ahí) en la puerta de Arenales cuando, de repente, me suena el celular: ¿quién era? L.
Me acuerdo perfectamente lo que tenía puesto y *puaj* no tenía sentido, paso a describir: Una musculosa negra, una pollera roja (red-blooded skirt, thanks Massón) de Soul y unas botitas negras que, según mis queridísimos amigos, eran de boxeador (obvio que para mi no, de hecho las sigo usando).
En el momento en el que leo el mensaje de texto, me doy vuelta y ahí estaba, apoyado en una de las barandas, él con un amigo, que ¡pobre! había quedado pintado al óleo. Y ¡chan! no me lo esperaba, era obvio que no sabía qué hacer, pero me dispongo a caminar en línea recta. Cuando lo saludo, dudo, dudé igual que la última vez que lo hice. No sabía si darle un beso en el cachete o en la boca, onda ya habíamos chapado, no tenía sentido saludarlo como si nunca hubiese pasado nada. Me acuerdo que fue una sensación rarísima y creo que a los dos nos pasó lo mismo porque terminamos dándonos un beso en un punto intermedio que nadie supo entender. De sorpresa, ¿entienden? ¿cómo no iba a caer ante semejante acto de "me re gustás"? Creo que cuando nos saludamos la gente se desvaneció a nuestro alrededor, porque lo único que hacíamos era mirarnos y decir, temblando de risa/nervios "¿qué hacés tanto tiempo?" y recordar los quince maravillosos días que habíamos pasado en VG.
Entonces, como quién quiere la cosa, nos fuimos a sentar a las escaleras que están al lado de la entrada, si... las mugrosas, y charlamos y nos chapamos y fui feliz. Al rato, el me dice que se tiene que ir, yo que tengo que volver con la gente amiga, y así nos separamos.
No sé porque me vienen estos recuerdos, pero que lejos lo siento.
27.5.09
25.5.09
21.5.09
Capítulo III

¿Por qué me siento inferior? ¿Será porque me niego a crecer? Siento que tengo que pedir permiso para todo... Siento que tengo muchas inquietudes y como que "tengo tiempo para alcanzarlas", pero NO, NENA tener tiempo era cuando estabas en la secundaria y soñabas con ser astronauta o tu objetivo era ir a Pachá matinée y ver al gato puberto que bailaba en la tarima al ritmo de "Arde papi", ESO era tener tiempo. Ahora, no... Ahora ya empezó a correr tu reloj, ya estás grande, ya hasta casi pertenecés al mundo de los adultos y, ¿cómo vas a dormirte?, no da. Pero también están las circunstancias de la vida, esas que te llevan y uno no se da cuenta. Es que en el fondo creo que no me gusta esforzarme... hubo algo en mi vida que hizo que deje de ser brillante, y no me cabe, pero a la vez me duele la cabeza y sé que la vida está hecha para disfrutarla. O sea, es verano, son las 2 de la mañana (porque encima me adelantaron la hora y no me lo banco) y estoy pensando en esas cosas. Necesito aprender a tomarme las cosas con calma, pero sólo en mi cabeza.
Es que NO VOY A LLEGAR A SER PERFECTA, en el sentido menos frívolo de la palabra. Yo soy consciente de que quiero comerme al mundo, pero me olvido de la digestión, y la digestión te trae dolor de panza, más cuando te metés de una a la pileta, entonces ahí es cuando me siento mediocre.
Es que NO VOY A LLEGAR A SER PERFECTA, en el sentido menos frívolo de la palabra. Yo soy consciente de que quiero comerme al mundo, pero me olvido de la digestión, y la digestión te trae dolor de panza, más cuando te metés de una a la pileta, entonces ahí es cuando me siento mediocre.
Es que en el fondo tengo la sensación de que algo copado me va a pasar.
19.5.09
Capitulo II
Otra cosa, a mis padres les agarró un ataque de amor por sus hijos, cualquiera. Mamá! Enterate que tengo mil años y que creo que se tomarme un taxi sola hasta Caballito! Antes de irse a dormir me dice: "Guarda con el sahumerio que causan incendios". ¿Soy estúpida?, me pregunto, ¿soy tarada? A veces…, ¡pero no para cosas tan fundamentales!
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